Después de mucho mirar el trabajo de colegas que tanto admiro, me animé a surfear en esta ola también. La fotografía documental, esa situación espontánea, no posada, impredecible, siempre fue el estilo que perseguí y que hoy en día trato de traducir al lenguaje de la fotografía de bodas.

¿En su opinión, cuáles son los elementos más importantes de una buena fotografía?
Según mi forma de entender la fotografía tiene que ver con la combinación de varios factores, tantos que me da pereza enumerarlos.

¿Le gusta viajar?
Muchísimo, el 21 de octubre de 2012 comencé a pedalear desde mi país, Argentina, hasta México. Mi compañera de dos ruedas, llamada Matilde, fue bautizada con ese nombre en Cali y juntos recorrimos más de 9.000 km atravesando 11 países.
Mi viaje se divide en dos partes, pedaleando solo desde Argentina a Colombia, y acompañado desde Colombia a México. En Bogotá conocí a Ale, mi compañera de vida, y es con quien convivo desde el 2014 en Quito, Ecuador.

¿Qué le gusta más de su profesión?
La posibilidad de descubrir nuevos lugares, extendiendo de esa manera la red de amistades. Un gran regalo que me dejó el viaje en bicicleta por Latinoamérica fue el saber que el día de mañana adonde sea que me dirija siempre tendré un amigo a quien visitar.

¿Qué resulta especial en la fotografía de bodas?
Creo en la química entre la pareja y el fotógrafo, debe existir, ya que la complicidad y la capacidad de pasar desapercibido para ellos en un día tan importante es crucial.

¿Cuál debería ser el criterio de las novias y novios a la hora de elegir el fotógrafo de su boda?
Dentro del gran presupuesto que representa la realización de una boda para la pareja, siempre les comento que la bebida se la van a tomar, la comida se la van a comer, la música la van a bailar. etc, etc,.
Sin embargo lo único que va a perdurar de aquel día van a ser las fotos. Por lo tanto aprecio mucho a las parejas que se toman el tiempo de buscarnos en estas redes y contactarnos.

¿Qué no está permitido de ningún modo cuando realiza una fotografía?
Todo esta permitido, cuanto más cosas ocurran delante de la cámara mejor. 

¿Quién le inspira en su vida y por qué?
Me inspira la gente que va para adelante con sus ideas, especialmente aquellas que lo siguen intentando después de muchos años de esfuerzos y fracasos.

¿Cómo se forma para tomar mejores imágenes?
Observando y analizando diariamente a los grandes de siempre y a los colegas que día a día siguen buscando hacer mejor las cosas.

¿A quién pertenece el trabajo que le ha influenciado más como fotógrafo?
Saul Leiter, Alex Webb, James Nachtwey, Rodney Smith, Pedro Luis Raota.

¿Qué desea decir con sus fotografías?
En el caso de la fotografía de bodas, contar la historia.
En el caso de la fotografía documental, poner en contexto al espectador.

¿Qué le motiva a continuar tomando imágenes?
La infinita fuente de inspiración diaria y los miles de temas que podemos abordar.

¿Hay algo a su alrededor que le gustaría cambiar?
Si, el color de la pared que esta detrás mío.

¿Podría ofrecer algunos consejos a los fotógrafos de bodas que empiezan?
Si, apasionarse y trabajar mucho por lo que buscan realizar. Estudiar, conectar con más gente y ser autocríticos.

Mañana voy a hacer…
Lo mismo de todos los días. Despertarme, bañarme y cepillarme los dientes ;)

Fotografo de bodas en Quito, Ecuador